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¿Alguna vez vieron CSI o La Ley y el Orden? Esos capítulos donde vemos un juego bastante mal hecho, al que intentar culpar por la violencia ocasionada en una escuela o en el lugar genérico numero 4? Bueno Hatred se siento como eso

Hace poco más de seis meses apareció un tráiler en el que un protagonista anónimo masacraba cientos de inocentes solo por el placer de hacerlo, esto reavivo viejas polémicas que muchos creían superadas (creadas anteriormente por juegos como Mortal Kombat o Grand Theft Auto por ejemplo), Destructive Creations, aprovecho este revuelo de prensa para darle un impulso no muy habitual a los juegos indies. Declarando en varios medios que su creación:

“Queríamos crear algo que vaya en contra de las normas actuales de los video juegos, que los fuerzan a ser más amables o simpáticos de lo que deberían ser, nuestro juego no pretende ser nada más, no tiene ningún tipo de filosofía detrás”

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¡Polemico con motivo o solo para llamar la atención?

Si algo se les puede atribuir a estos muchachos es su agilidad “marketinera”, ya que el día de su lanzamiento logro superar a tanques como Grand Theft Auto V y The Witcher 3.

El problema surge cuando el juego falla en el resto de todos los aspectos salvo en el de promocionarse…

Hatred es un shooter presentado en vista isométrica en el encarnamos a un hombre que según nos cuenta esta cansado de la humanidad, quiere purgar el mundo y morir en esa gloria, sin mucha más motivación ni contexto nos larga a un mapa repleto de civiles que tenemos que asesinar a sangre fría.

En el transcurso de las diferentes locaciones que atravesamos (desde un barrio residencial, un puerto, una base militar) también encontraremos cierta oposición a nuestra violenta cruzada de diferentes fuerzas que por algún motivo no están felices por nuestras andanzas, desde policías armados con las más básicas pistolas, hasta soldados con equipamientos adecuado para manejar a nuestro vengador anónimo que cuenta con herramientas que van desde pistolas, escopetas y ametralladoras hasta lanza llamas y lanza cohetes.

Los objetivos no son para variados… pasan desde matar X número de civiles, hasta matar X número de fuerzas de seguridad, acá empiezan los problemas con nuestro polémico juego… es aburrido

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L’Oréal, Porque yo lo valgo

Aun con los cambios de escenarios o armas, nunca varía y nos encarga la misma misión mapa tras mapa, por suerte los civiles son bastante amistosos y cuando nos ven descargar kilos de plomo en algún inocente tiene la gentileza de escapar directo a nuestras caras, o trabarse en la geometría, haciendo nuestra tarea mucho más fácil

Pero ellos no son los únicos en sufrir las inclemencias del mapa, con un control bastante tosco (si jugamos con mouse y teclado) o una configuración de botones horrenda (si jugamos con joystick) el mapa nunca es claro, el radar que usamos para guiarnos solo marca la ubicación de las personas pero no el mapa haciendo que atravesar las diferentes ambientaciones una tarea más difícil de lo que debería ser

Lo que nos deja a manos de nuestros “enemigos” que con pocos disparos logran abatirnos y hacer que tengamos que o comenzar todo el trayecto de nuevo o volver  a uno de los puntos de control

Los puntos de control son… peculiares, a través del mapa de turno vamos a encontrar ciertos objetivos “variados” como “matar a todos en un supermercado” o “matar a todos en un funeral” o… bueno, se entiende… Si logramos cumplir esta tarea ganamos un checkpoint, y en caso de morir volvemos al mismo, conservando las mismas municiones (sean 1000 o 0…) y el estado del mapa (lo muerto, muerto queda). Estas misiones secundarias son fundamentales para sobrevivir ya que los mapas pueden ser bastante tediosos y repetitivos, y cuando vemos a nuestro anti héroe caer muerto sufrimos tanto como el al tener que volver al principio siendo el único medio de curarnos, las ejecuciones.

Las ejecuciones constan de herir a civiles o policías y acercarnos a ellos, presionar un botón y ver una animación que al finalizar nos devuelve un porcentaje de nuestra salud. Estas ejecuciones son tal vez lo que causaron más revuelo al develarse el juego, pero son poco impresionantes, repetitivas y por suerte se pueden apagar, no por lo que nos pueden provocar sino por el tiempo que nos hacen perder, no solo por tener que soportar la supuesta brutalidad de las mismas, sino porque más de una vez sufrimos daño mientras las realizamos

El estilo visual del juego es tal vez su único aspecto redimible, casi en su totalidad basado en blanco, negro y grises, con los únicos toques de color siendo las sirenas de los patrulleros, ciertos carteles, las llamas, y por supuesto, la sangre. Los efectos de iluminación, sea de las llamas o las luces de las armas le dan un toque que podría considerarse distintivo, eso sumado a los escenarios destructibles (con el uso de granadas o diferentes explosivos) me hacen sentir triste ver como este par de ideas se desperdiciaron en un juego que termina siendo genérico y aburrido

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Estos pocos efectos es lo único destacable del juego

A lo que el apartado técnico concierne, está bastante mal optimizado, los tiempos de carga son MUY largos, errores gráficos por todos lados que hacen que cada vez que las autoridades logren acabar con nosotros sea culpa, o de escombros donde terminamos trabados o de los controles que dejan tanto que desear, y no de la eficacia de nuestros enemigos.

Decir que el nivel de violencia es elevado, polémico o que debería ser prohibido, sería una hipocresía, en un mundo donde podemos ver en Game of Thrones como acuchillan a una embarazada en el abdomen, o ver cualquiera de las siete Saw y las múltiples formas de tortura a la que los protagonistas son sometidos lo que hace Hatred no impresiona, lo vimos en cientos de otros juegos (sea Grand Theft Auto o Postal) y ni siquiera es destacable, no tiene impacto, es repetitivo, y termina siendo más una maniobra publicitaria para lograr atención (brillantemente ejecutada realmente) que una muestra  de lo “crudo” que puede llegar a ser.

Con un protagonista que roza la parodia con los comentarios que larga al asesinar a los inocentes, como por ejemplo “mis armas son las únicas que me entienden” por momentos logro sacarme una sonrisa, no por lo gracioso sino por cliché que resulta ser, parece escrito por un joven adolescente pasando un mal momento en la secundaria.

Tal vez si lo hubiese jugado en ese momento de mi vida lo hubiese visto de otra manera… ahora, no es más que un chiste mal hecho que no hace nada interesante y solo existió como una campaña publicitaria exitosa que logro vender un juego mediocre a un público desapercibido