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| Plataforma: PlayStation 5 | PC |
| Género: Acción | Aventura |
| Desarrollador: Bend Studio |
| Editor: Sony Interactive Entertainment |
| Fecha de lanzamiento: 25 de abril de 2025 |
| Precio: U$D 49,99 (PS5)| U$D 49,99 (STEAM + DLC) |
| Idioma: Textos y Voces en Español e Inglés |
Hay muchos títulos que son reconocidos una vez que ya tienen su cuota de años en el mercado. El paso del tiempo a veces hace que uno vea las cosas con otra perspectiva, y el foco de nuestro análisis esté en otro lado, dejándonos ver cosas que antes no veíamos o que no apreciábamos. En la industria de los videojuegos, tan amplia en sus gustos, muchas veces injusta, pero que a veces da segundas oportunidades, no es la excepción. Uno de estos juegos es Days Gone, uno de los exclusivos de Sony que (por ahora) quedó en una única entrega. Casi 4 años despúes de su llegada a PC, a principios de este año Sony sorprendía con la noticia que Days Gone Remastered, una remasterización de este gran juego (si, para mi es un gran juego) estaba en camino.
Days Gone Remastered para PlayStation 5 llega como una oportunidad para que Bend Studio reivindique un título que, desde su lanzamiento original en 2019, ha sido objeto de opiniones polarizadas pero que con el tiempo ha ganado un estatus de culto entre los jugadores.

Para los que no lo jugaron en su lanzamiento, pueden leer nuestro análisis que hicimos en 2019 cuando llegó para PlayStation 4. Igualmente, un pequeño resumen no viene mal. Así, este título nos pone en la piel de Deacon St. John, un motoquero errante que, luego de una gran pérdida, lucha por sobrevivir en un mundo postapocalíptico devastado por hordas de engendros (freaks), bandidos y un entorno natural tan hermoso como letal. Aprovechando la potencia de la PlayStation 5, esta edición promete mejoras técnicas, nuevos modos de juego y una experiencia más accesible, pero ¿cumple realmente con las expectativas de los veteranos y de quienes se acercan al juego por primera vez?
El núcleo de Days Gone siempre ha sido su capacidad para sumergir al jugador en un mundo abierto que combina tensión constante con momentos de belleza melancólica. La historia de Deacon, un hombre marcado por la pérdida y la necesidad de seguir adelante, se desenvuelve en un Oregón postapocalíptico lleno de contrastes: bosques frondosos, lagos cristalinos, montañas nevadas y cielos que cambian dinámicamente con el ciclo día-noche. La remasterización potencia esta ambientación con mejoras visuales significativas.

Hasta hoy, Days Gone Remastered ofrecía dos modos gráficos: el modo Calidad, que alcanza una resolución nativa de 4K a 30 fps, y el modo Rendimiento, que prioriza la fluidez con 60 fps a 1440p reescalado a 4K. Ambos modos aprovechan al máximo la capacidad de la PlayStation 5, reduciendo drásticamente los tiempos de carga y eliminando casi por completo el molesto popping que afectaba a la versión original de PS4. Las texturas son más nítidas, la distancia de dibujado de la vegetación se ha incrementado y la iluminación ha sido ajustada para ofrecer un aspecto más natural. Los cielos, en particular, destacan con tonos más realistas: los días presentan azules vibrantes, mientras que las noches son más oscuras, con una luna mejor definida y un cielo estrellado que refleja la ausencia de contaminación lumínica en este mundo devastado. Sin embargo, esta decisión artística tiene un costo: las escenas nocturnas, aunque más inmersivas, pierden algo de detalle debido a sombras más contrastadas, lo que puede afectar la visibilidad en ciertas cinemáticas.
Al momento de escribir este análisis, Bend Studio lanzó un parche que agrega el modo Equilibrado, algo así como un punto intermedio entre los modos Calidad y Rendimiento, quedando en una resolución de 1800p y un framerate de 40 fps en PlayStation 5, mientras que en PlayStation 5 Pro tendremos una salida en 4K mediante PSSR y 40 fps. Pero para esto, deberemos tener un televisor compatible y activar VRR en las opciones de nuestra consola.

El apartado sonoro también ha sido mejorado, aprovechando el audio 3D Tempest de la PlayStation 5 para crear una experiencia envolvente. El rugido del motor de la moto, el crujido de las ramas bajo los pies y el zumbido lejano de una horda de engendros generan una atmósfera de tensión constante que se complementa con la banda sonora de Nathan Whitehead. Las composiciones, que alternan entre temas acústicos melancólicos y piezas ambientales más sombrías, refuerzan el tono emocional de la narrativa sin caer en clichés del género postapocalíptico.
Un detalle destacado es la implementación del DualSense: la retroalimentación háptica permite sentir la textura del terreno mientras se conduce la moto, desde el asfalto liso hasta el barro resbaladizo, y los gatillos adaptativos añaden una sensación tangible al acelerar o disparar. Aunque no alcanza el nivel de inmersión de otros títulos recientes de PlayStation 5, esta implementación eleva la experiencia de conducción y combate, haciendo que cada acción se sienta más visceral.

En términos de jugabilidad, Days Gone Remastered mantiene la esencia del original pero introduce ajustes que refinan la experiencia. La moto de Deacon, un elemento central del juego, se siente más responsiva gracias a pequeñas mejoras en el manejo, y las hordas de freaks, una de las características más icónicas del título, son ahora más numerosas, llegando a incluir cientos de enemigos en pantalla. El combate sigue siendo versátil, permitiendo al jugador alternar entre el sigilo, el cuerpo a cuerpo y el uso de armas de fuego, con un arsenal que incluye desde escopetas hasta ballestas.
La IA, sin embargo, sigue siendo uno de los puntos débiles: los enemigos humanos a veces reaccionan de manera errática, y los NPC aliados no siempre brillan por su inteligencia o profundidad. A pesar de esto, la sensación de peligro constante, especialmente al enfrentarse a una horda, sigue siendo uno de los mayores atractivos del juego.

Además, Days Gone Remastered introduce nuevos modos de juego que amplían la rejugabilidad: el modo Asalto de Horda, un desafío arcade donde el jugador debe sobrevivir a oleadas de enemigos cada vez más grandes mientras looteamos todo lo que podamos entre una y otra; el modo Muerte Permanente, que obliga a completar la historia sin morir ni una sola vez; y el modo Speedrun, diseñado para quienes buscan batir récords de tiempo. Además, el modo Foto ha sido mejorado con opciones como ajuste de la hora del día, un sistema de iluminación en tres puntos y nuevos filtros, lo que permite capturar imágenes impresionantes del desolado paisaje de Oregón.
Un aspecto que Bend Studio ha priorizado en esta remasterización es la accesibilidad, un terreno en el que Days Gone Remastered brilla con luz propia. El juego incluye un modo de contraste alto completamente personalizable, con opciones para ajustar colores de personajes, enemigos y objetos interactivos, facilitando la visibilidad para jugadores con dificultades visuales. También se han añadido opciones auditivas, como la narración de la interfaz de usuario y pistas sonoras para localizar coleccionables, así como la posibilidad de ajustar la velocidad del juego (hasta un 25% de la normal), ideal para quienes encuentren las hordas demasiado abrumadoras. Estas características no solo benefician a jugadores con limitaciones, sino que también permiten personalizar la experiencia para reducir la dificultad o el estrés en momentos de alta tensión. La personalización de subtítulos, con 11 opciones de color y ajustes para fondos, es otro acierto que hace que el juego sea más inclusivo.

Sin embargo, no todo es perfecto. La narrativa, aunque emocionalmente potente en muchos momentos, sigue sufriendo de un ritmo irregular, con un tramo final que se alarga más de lo necesario y algunos personajes secundarios que no terminan de conectar con el jugador. Además, aunque las mejoras técnicas son evidentes, no alcanzan el nivel de transformación visto en otras remasterizaciones recientes, como Horizon Zero Dawn Remastered, que incluyó cambios más profundos en animaciones y entornos.
Esta remasterización, aunque mejora aspectos como la iluminación y la densidad de las hordas, no siempre justifica su existencia frente a la versión de PC de 2021, que ya incluía muchas de estas mejoras de forma gratuita. Este punto ha generado cierta controversia, especialmente porque los usuarios de PS5 deben pagar 10 dólares para actualizar desde el juego original (o 49,99 dólares si no lo poseen), mientras que en PC las mejoras llegan como un DLC también de pago, pero sin costo adicional para las actualizaciones técnicas básicas.

En conclusión, Days Gone Remastered es una versión que refina y eleva la experiencia original, ofreciendo una presentación visual y sonora más pulida, una jugabilidad ajustada y opciones de accesibilidad que lo hacen más inclusivo que nunca. Para quienes nunca jugaron el título de 2019, esta es la mejor manera de descubrir el viaje de Deacon St. John, con un mundo abierto que sigue impresionando por su atmósfera y sus momentos de tensión, y para los veteranos que ya exprimieron el juego en su momento, las novedades brindadas son suficientes para volver a jugar a un gran juego que no tuvo el reconocimiento que se mereció en su momento.
A pesar de sus defectos, esta remasterización demuestra el potencial de Days Gone como franquicia y reaviva la esperanza de una secuela que, aunque improbable a corto plazo, sigue siendo un deseo ferviente de quien escribe estas líneas. Bend Studio ha dado un paso adelante para redimir un título que siempre mereció más reconocimiento, pero queda la sensación de que esta remasterización podría haber ido un poco más lejos en su ambición.







