Plataforma: PC | PS4 | PS5 | Xbox One | Xbox Series | Nintendo Switch
Género: Retro | Pelea
Desarrollador: CAPCOM
Editor: CE EUROPE LTD
Fecha de lanzamiento: 15 de Mayo de 2025

Precio: PC 29.99 USD | PS 39.99 USD | NS 39.99 USD | XBOX $ 43859

Idioma: Textos en Inglés y Español

Capcom volvió a abrir su baúl de los recuerdos y sacó otra colección de juegos de pelea. Si la primera Capcom Fighting Collection ya había sido un mimo para los nostálgicos, esta segunda parte redobla la apuesta… aunque con una mezcla un poco más rara. Hay clásicos indiscutidos, juegos muy buenos que quizás pasaron desapercibidos en su momento, y otros que te van a dejar pensando: “¿Esto estaba en los planes?”.

Lo mejorcito está al principio. Street Fighter Alpha 3 sigue siendo una bomba. Se siente tan ágil y completo como cuando salió, con ese sistema de lucha que te deja elegir estilos y hacer peleas muy distintas según el personaje y la estrategia. A su lado, los Capcom vs. SNK son una linda oportunidad para recordar esa época de oro donde los crossovers entre compañías eran una locura. Tal vez hoy no estén tan balanceados, pero la cantidad de personajes y estilos de juego los hace muy entretenidos.

Después viene Capcom Fighting Evolution, y la cosa se pone rara. Este juego ya había sido criticado cuando salió, y con razón. Es un rejunte de personajes de distintos juegos de pelea metidos en un sistema que no termina de cerrar. Está bien que lo incluyan como curiosidad histórica, pero no es algo que vayas a jugar seguido, salvo que seas muy fan.

Donde la colección se pone interesante de verdad es con los juegos en 3D. Power Stone es un caos hermoso. Es rápido, divertido, y aunque se ve viejo, te atrapa enseguida. Es como una versión más alocada de Smash Bros., con personajes carismáticos, escenarios dinámicos y esas gemas que te transforman en una bestia imparable.

Y si hablamos de carisma, Project Justice se lleva todos los aplausos. La secuela de Rival Schools tiene ese estilo de anime escolar noventoso que, si te pega por el lado de la nostalgia, no te lo sacás más de encima. Combates por equipos, personajes súper distintos entre sí (desde una chica que hace gimnasia hasta un profesor con traje y todo), y una jugabilidad que todavía se siente fresca. Sí, los gráficos envejecieron, pero el corazón del juego está intacto.

Todos los títulos tienen modo online con rollback netcode, lo que es una maravilla. Podés jugar con gente de todo el mundo sin que la conexión arruine la experiencia. Además, el museo que viene incluido tiene arte original, música y cosas del desarrollo que están buenísimas para los que disfrutan del detrás de escena.

Eso sí: la selección de juegos es extraña. Hay algunos que están por duplicado, otros que brillan por su ausencia. No termina de quedar claro por qué se eligieron estos en particular. Pero bueno, es parte del encanto de estas colecciones: no son perfectas, pero están hechas con cariño para los que crecimos metidos en los fichines o frente a una Play 1.

En resumen, Capcom Fighting Collection 2 es una propuesta ideal para los que tienen ganas de revivir esa época donde Capcom se animaba a todo. No todos los juegos son joyas, pero cada uno tiene algo interesante para ofrecer.