AMD dio a conocer su nueva línea de procesadores Ryzen Threadripper 9000 Series y la GPU profesional Radeon AI PRO R9700, dos soluciones diseñadas para cubrir las demandas más exigentes de usuarios profesionales, creativos y desarrolladores de IA. La presentación estuvo acompañada por comparativas de rendimiento frente a generaciones anteriores y una fuerte apuesta por la inteligencia artificial.
Ryzen Threadripper 9000: potencia bruta y eficiencia mejorada
Con hasta 96 núcleos y 192 hilos, los nuevos Threadripper 9000 se basan en la arquitectura Zen 5 y utilizan el socket sTR5. Incorporan soporte para memoria DDR5-6400 de ocho canales, con capacidad de hasta 2TB ECC, y ofrecen 128 carriles PCIe Gen 5.0, ideales para sistemas con múltiples GPUs, almacenamiento de alto rendimiento o expansión profesional.
El rendimiento mejora un 25% en promedio respecto a la generación anterior, con casos donde las ganancias superan el 70%. Aplicaciones como Unreal Engine, MATLAB, V-Ray, Maya y After Effects se benefician de las mejoras en IPC, mayor ancho de banda entre niveles de caché y nuevas instrucciones AVX512 completas.
La línea apunta a creadores de contenido, ingenieros, arquitectos y científicos de datos que necesiten potencia sin compromisos. Las configuraciones de CPU también permiten personalización según la carga de trabajo, manteniendo el diseño termal de hasta 350W.
Radeon AI PRO R9700: una GPU lista para el futuro de la IA
La nueva GPU profesional Radeon AI PRO R9700 llega con arquitectura RDNA 4 y un enfoque específico en cargas de trabajo de IA. Cuenta con 128 aceleradores de IA, y alcanza hasta 191 TFLOPS (FP16) o 1531 TOPS (INT4 con sparsity). Está equipada con 32GB de memoria GDDR6 sobre un bus de 256 bits y utiliza conexión PCIe 5.0.
Uno de los puntos más destacados es su compatibilidad con modelos de lenguaje grandes (LLMs) como Llama 8B, Qwen 32B y DeepSeek, demostrando un rendimiento muy por encima de la generación anterior. Por ejemplo, en generación con DeepSeek 32B, esta nueva GPU alcanza 1780 tokens/segundo, frente a los 496 tokens/segundo de la Radeon PRO W7800.
Además, la GPU admite hasta 6 pantallas independientes, motores de ray tracing mejorados y nuevos niveles de compresión y aceleración que la posicionan como una opción ideal para estaciones de trabajo centradas en IA, animación, render y simulación científica.
Un ecosistema profesional que apuesta a más
Tanto los nuevos CPUs como la GPU llegan con herramientas de seguridad avanzadas como AMD SME y Secure Boot, y una arquitectura orientada a la productividad y confiabilidad. En el caso de los procesadores, se incluye un procesador de administración AMD PRO con soporte para gestión inalámbrica empresarial (AIM-T).
El ecosistema se completa con soporte para actualizaciones rápidas, refrigeración optimizada, y compatibilidad con soluciones de partners como Dell, HP, Lenovo y más.
Con esta nueva generación, AMD busca posicionarse aún más fuerte en el mercado profesional y científico, ofreciendo soluciones que combinan alto rendimiento, eficiencia energética, inteligencia artificial integrada y escalabilidad para todo tipo de estaciones de trabajo.







