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| Plataforma: PC | Xbox Series | PS5 |
| Género: Acción | TPS |
| Desarrollador: Hangar 13 |
| Editor: 2K |
| Fecha de lanzamiento: 7 de Agosto de 2025 |
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Precio: PC 49.99 USD | Xbox $ 49999 | PS 49.99 USD |
| Idioma: Textos en Inglés y Español |
Han pasado años desde la última entrega y, aunque muchos pensaban que la saga había quedado en pausa definitiva, Hangar 13 vuelve a traer la magia del crimen organizado con Mafia: The Old Country. En esta nueva aventura nos trasladamos a la Sicilia del inicio del siglo XX, una época dura y marcada por la pobreza, donde las familias mafiosas empezaban a tejer la red de poder que más tarde cruzaría el océano hacia América.
El protagonista es Enzo Favara, un joven que arrastra una infancia miserable, vendido de niño a trabajar en una mina, casualmente comandada por quien será el enemigo principal de nuestra historia. Con ese pasado marcado por la violencia y la supervivencia, nos encontramos ante la posibilidad de salvarnos en un escape no premeditado, y es Don Torrisi, quien nos estira su mano para ayudarnos (y de paso hacerle la contra a su archienemigo).
El ascenso de Enzo dentro de la familia Torrisi refleja un viaje tan oscuro como atrapante. La historia no esconde los tópicos clásicos del género (traiciones, venganzas, lazos de sangre y romances prohibidos), pero aún así está muy bien hilada y se siente como estar dentro de una película de mafiosos. El final, sin entrar en spoilers, deja un sabor muy satisfactorio y confirma que Hangar 13 entiende lo que los fans buscan: una buena historia con aroma a cine clásico.
En lo jugable, Mafia: The Old Country vuelve a un esquema lineal y contenido, más parecido a las dos primeras entregas que a Mafia 3. Esto significa que no estamos frente a un mundo abierto inmenso con miles de misiones secundarias, sino a una aventura guiada, con una duración justa (unas 11 a 15 horas) que no se alarga de manera artificial, con la aparición de algunos coleccionables bastante acotados (ojo, esto no es malo).

Desde lo personal, un juego que nos guíe por la historia, y que basa su contenido principalmente en ello, más que la jugabilidad innovadora, es una excelente decisión. A pesar de que ciertos giros en la trama son bastante cliché, una vez que empezamos a entrar en la telaraña tejida de toda la familia Torrisi, no vamos a querer despegarnos.
A medida que avanzamos en esta historia, vamos a ver como ciertas secuencias parecen repetirse. Matar a alguien, infiltrarse aquí o allá, y luego ser el mejor en algo (las carreras, por ejemplo). Enzo termina transformándose en un super soldado de época, que es enviado en varias ocasiones a morir frente a un ejército entero. Y lo peor de todo, es que a todos les parece normal.
Moviéndonos un poco hacia el lado de la jugabilidad, los combates con armas de fuego son básicos pero efectivos. Las mecánicas de disparo apuestan por un estilo realista: munición limitada, armas con retroceso fuerte y enemigos que no caen con (tanta) facilidad. Por más que mencione esos aspectos, no se nota mucha diferencia entre un arma y otra más allá de la obviedad en la cadencia de disparo o recarga: es como si disparar con una escopeta o un rifle a un enemigo a 20 metros, es exactamente igual.
El sistema de coberturas funciona bien, pero comete errores básicos donde la IA deja que desear en ciertos momentos. Los enemigos tienen una gran habilidad para cubrirse, y por alguna extraña razón, en ciertos momentos pierden parte de su IQ, se levantan y caminan hacia nosotros buscando ser abatidos sin más. Es como si a Buzz Lightyear le cambian a modo Español en medio de un tiroteo.
El sigilo está presente, pero es muy sencillo: moverse de cobertura en cobertura, distraer enemigos y poco más. La astucia que mencionamos antes parecía perdida… sigue perdida. De todas formas es apreciable el hecho de que gracias a los controles de accesibilidad podamos ajustar esto, dándole así un poco más o menos de profundidad a la dificultad en este tipo de escenas, evitando perder tiempo.
Donde sí hay un toque especial es en los enfrentamientos con cuchillos y navajas, que ganan protagonismo en varias misiones. Con ataques rápidos, rotura de guardia, esquives y contraataques, aunque no son complejos, suman ese toque variado necesario y refuerzan el tono callejero de la historia. En la mayoría de las ocasiones, estas peleas son importantes no solo por vencer a nuestro contrincante, sino porque desarrollan parte de la trama. Son realmente aquellos enfrentamientos donde vemos nacer el espíritu sangriento de Enzo y que lo hace evolucionar como personaje.
La conducción también es un punto importante. Como la acción transcurre a principios de 1900, pasamos de montar a caballo a ponernos al volante de algunos de los primeros automóviles. Estos se pueden configurar en estilo arcade o realista, siendo esta última opción más desafiante y convincente. Tenemos la posibilidad de ir “comprando” mejores autos en la medida que obtenemos dinero, pero el repertorio igualmente es acotado. Esto último también puede hacerse con los caballos.
Si hay algo que hace brillar a este juego, es su ambientación. Desde los pequeños pueblos con calles de piedra hasta los campos bañados por la luz del sol siciliano, todo transmite la sensación de estar en una tierra marcada por la tradición y el crimen. Desde la mina en medio de las montañas, y sus cavernas con reflejos en las piedras preciosas de las paredes, hasta el bosque iluminado por el atardecer. Es increíble que no tuviéramos la posibilidad de un Modo Foto, porque si había un título que lo mereciera, era este.
Es notable el uso de Unreal Engine 5 con paisajes espectaculares, detalles de época y trajes muy cuidados. Los rostros, particularmente de los protagonistas, son impecables. Pero claro, hay que soportar todo esto, y en el caso de la Xbox Series X (al menos), costó llegar a su mejor rendimiento. Desde bajones de FPS abruptos (hubo uno en particular que me obligó a cerrar el juego) al pasar de campo a ciudad o de acción a cinemática, muchísimo popin en los objetos, tiempos de carga bastante extensos al morir o iniciar una secuencia de gameplay luego de una cinemática, y algunas limitaciones de interacción en el mundo abierto. Está claro que, como mencioné anteriormente, que el título no es un mundo abierto “tradicional”, pero hubiera sido interesante que si queremos saltar con un caballo unas maderas, nos permita hacerlo en vez de rodear todo.
En cuanto al sonido, la banda sonora orquestal está bien, sin ningún sobresalto. El doblaje, en cambio, es algo muy notable ya que está traducido al siciliano, además del castellano. En varias ocasiones me vi con la obligación de buscar términos que no conocía por la utilización del idioma en medio de oraciones (como el “carusi”, que son los niños de Sicilia que trabajaban en la mina de azufre, tal como lo llaman constantemente a Enzo).
Mafia: The Old Country no intenta ser un blockbuster al nivel de los grandes mundos abiertos actuales, y quizás ahí esté su mayor virtud. Es un juego más pequeño y contenido, que apuesta por lo que mejor sabe hacer la saga: una narrativa atrapante con un contexto histórico impecable. Sí, las mecánicas jugables son algo básicas y el mundo abierto es reducido, pero el paquete completo logra enganchar y transmitir la esencia de la mafia como pocos títulos actuales.







