Samsung consolida su liderazgo en el mercado mundial de televisores gracias a una combinación de diseño, tecnología avanzada y compromiso ambiental. Durante 19 años consecutivos, la marca ha encabezado las ventas globales, y lo sigue haciendo con desarrollos que marcan diferencia.
Una de las características más destacadas es la tecnología libre de reflejos y cables. Modelos como el OLED S95F incorporan el sistema Slim One Connect o su versión inalámbrica, lo que permite reducir al mínimo el desorden de cables. Además, la tecnología Glare Free elimina brillos incluso en habitaciones muy iluminadas.
Los televisores QLED de Samsung, basados en tecnología Quantum Dot, brindan una reproducción de color realista y vibrante, evitando tonos irreales y ofreciendo imágenes fieles a lo que el ojo humano percibe. Estas pantallas cuentan con certificaciones como Volumen de color al 100% (VDE), QLED real (TÜV Rheinland), Eye Comfort (VDE), Certificación Pantone y RoHS.

Desde 2014, Samsung también fue pionera en eliminar el cadmio, un material peligroso, de sus televisores. Este compromiso ambiental la posiciona como una opción más segura y sustentable frente a otras marcas.
En términos de durabilidad, los TVs Samsung ofrecen actualizaciones garantizadas por 7 años, soporte remoto y compatibilidad con un ecosistema inteligente. Están protegidos por Samsung Knox, que asegura los datos del usuario y evita hackeos en cuentas de streaming u otros dispositivos conectados.
Además, los televisores se integran de forma fluida con SmartThings, conectándose con celulares, relojes y otros electrodomésticos del hogar. Desde recibir notificaciones en pantalla hasta controlar el entorno doméstico, todo se vuelve más conectado y personalizado.
Por último, la tecnología Vision AI de modelos como S95F, Q900F, QN70F y Q7F ajusta automáticamente el brillo según la luz ambiente y el tipo de contenido, reduciendo consumo energético y optimizando la visualización.







