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| Plataforma: PS5 | Xbox Series | Nintendo Switch 2 | PC |
| Género: Beat em up |
| Desarrollador: Tribute Games Inc. |
| Editor: Tribute Games Inc. |
| Fecha de lanzamiento: 3 de Marzo de 2026 |
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Precio: PS 28.99 USD | PC 20.99 USD | NS $ 29999 | Xbox $ 29499 |
| Idioma: Textos en Inglés y Español |
Tribute Games vuelve a la carga con Scott Pilgrim EX, un beat’em up que no pide permiso ni perdón por ser exactamente lo que es: un viaje directo a la época de las fichas de arcade, pero con el filtro saturado y caótico de la obra de Bryan Lee O’Malley. En un panorama donde el género parece haber quedado relegado al nicho de la nostalgia, esta nueva entrega se planta con una propuesta simple, efectiva y con ese estilo visual “neo-retro” que te entra por los ojos desde el primer segundo.
La premisa es tan ridícula como esperás de este universo. A Scott le secuestraron a toda la banda y el culpable es Metal Scott, un villano que parece salido de un mal sueño de ocho bits. Para rescatar a sus amigos, Scott tiene que patearse todo Toronto enfrentando a tres facciones que dividen la ciudad: veganos, robots y demonios. Está claro que la historia es apenas una percha para colgar los guantes y empezar a repartir piñas, pero el guión se sostiene gracias a ese humor ácido y autorreferencial que es marca registrada de la franquicia. Los diálogos están afilados, las bandas rivales son un delirio total y la ciudad está estallada de referencias a la cultura pop y al gaming clásico que te sacan una sonrisa cada dos minutos. Un punto muy a favor es la localización; los chistes no pierden el ritmo y aterrizan justo donde tienen que hacerlo.
En lo que respecta a los golpes, Scott Pilgrim EX no se anda con vueltas. Cada uno de los siete personajes seleccionables arranca con un set básico de movimientos que se va expandiendo a medida que subís de nivel. Tenés ataques livianos, pesados, bloqueos y los siempre necesarios parries. Al principio, el combate se siente un poco caótico, casi como si estuvieras machacando botones a ver qué sale, y la verdad es que el juego te deja jugar así durante un buen rato. El problema es que, si lo jugás solo, esa falta de profundidad en los combos se empieza a notar después de las primeras dos o tres horas. El sistema no evoluciona demasiado y podés terminar sintiendo que estás haciendo siempre lo mismo contra oleadas de enemigos que, a veces, se vuelven un poco esponjas de daño sin mucha estrategia.
Donde el juego realmente saca pecho y te obliga a concentrarte es en las peleas contra los jefes. Ahí la cosa cambia: los patrones están mucho mejor definidos, los ataques especiales cobran otra importancia y tenés que aprenderte los tiempos si no querés morder el polvo rápido. Son los momentos más brillantes del diseño de niveles, aunque a veces el juego tiene la mala costumbre de tirarte enemigos comunes en el medio de la pelea contra el boss, lo que enturbia un poco el duelo y lo vuelve más una gestión de estorbos que un combate técnico.

Para darle un poco de aire a la progresión, volvemos a tener el sistema de tiendas por todo Toronto. Vas juntando monedas de los enemigos caídos y las gastás en comida o ítems que te suben los stats de forma permanente. Es una mecánica que te motiva a limpiar cada rincón del mapa, aunque hay que decir que el contenido se siente un poco mezquino. En unas cinco horas ya viste casi todo lo que el juego tiene para ofrecer y la reutilización de escenarios se vuelve evidente bastante rápido. Te quedás con la sensación de que a la aventura le faltaron un par de mundos o situaciones más variadas para redondear la experiencia.

El cooperativo local para hasta cuatro jugadores es el verdadero alma de Scott Pilgrim EX. Ahí el caos pasa de ser un poco monótono a ser una fiesta total. Podés combinar ataques con tus amigos, revivirlos cuando caen o usar a un compañero como proyectil para limpiar la pantalla. El descontrol visual que se arma con cuatro personas pegando al mismo tiempo es donde el juego brilla y donde las limitaciones de profundidad pasan a un segundo plano porque te estás divirtiendo demasiado gritándole al que se robó el ítem de vida.
Al final del día, Scott Pilgrim EX no viene a revolucionar los beat’em ups ni a proponer mecánicas que no hayamos visto antes. Es un juego honesto que entiende perfectamente a su público: fans de la saga y nostálgicos de las peleas callejeras en 2D.







