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| Plataforma: PS5 | Xbox Series | PC |
| Género: Extraction Shooter |
| Desarrollador: Bungie |
| Editor: Bungie |
| Fecha de lanzamiento: 5 de Marzo de 2026 |
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Precio: PS 39.99 USD | PC 27.99 USD | Xbox $ 39999 |
| Idioma: Textos en Inglés y Español |
Marathon marca el regreso de Bungie a sus raíces, pero con un giro que redefine por completo lo que el estudio venía construyendo en la última década. Tras años de éxito con la fórmula de Destiny, el estudio se aventura ahora en el competitivo y despiadado terreno de los “extraction shooters” con una propuesta PvPvE que no tiene ninguna intención de ser amable con el recién llegado. Este relanzamiento de la marca no es una secuela directa ni una reimaginación nostálgica, sino una evolución hacia un modelo de juego como servicio que prioriza la tensión, la estrategia y el riesgo absoluto por sobre la narrativa cinematográfica tradicional.
La premisa nos sitúa en el planeta Tau Ceti IV, un escenario que se siente tan fascinante como hostil. Aquí no hay una campaña lineal que seguir; la historia se fragmenta en el entorno, en los contratos de las facciones y en los restos de una civilización que parece haber colapsado bajo su propio peso tecnológico, algo muy similar a lo que pasaba con Destiny si queríamos explorar más (Bungie nos enviaba a leer el grimorio a su web ja). El ciclo de juego es directo: seleccionas un “Shell” (los cuerpos sintéticos que controlan los jugadores), te despliegas en el mapa, recolectas tecnología valiosa, cumples objetivos específicos y, lo más importante, intentas llegar al punto de extracción antes de que el cronómetro o un equipo rival terminen con tu incursión.
Lo que realmente separa a Marathon de otros shooters contemporáneos es la gestión del miedo. En este juego, la muerte tiene consecuencias reales y tangibles. Si caes en combate, todo el equipo que conseguiste y las mejoras que llevabas encima desaparecen para siempre. Esta mecánica de “looteo persistente” (que ya la hemos visto en otros exponentes recientes como ARC Raiders) transforma cada enfrentamiento en un dilema moral y táctico. ¿Vale la pena arriesgar un arma de alto nivel para intentar saquear un contenedor custodiado por otra escuadra, o es mejor retirarse con lo que ya se tiene asegurado? Esa presión constante es el motor que mantiene la adrenalina al máximo durante toda la sesión de juego, convirtiendo cada rincón del mapa en una potencial emboscada.

En el apartado mecánico, Bungie reafirma su posición como uno de los mejores desarrolladores de disparos en primera persona del mundo. El “gunplay” es simplemente soberbio; la respuesta de las armas, el retroceso y el sonido de cada impacto tienen una contundencia que pocos estudios logran replicar. Cada Shell cuenta con habilidades únicas que permiten definir roles dentro de un equipo, fomentando una coordinación que es vital para sobrevivir. No se trata solo de quién tiene mejor puntería, sino de quién utiliza mejor el terreno y las herramientas tecnológicas a su disposición para flanquear al enemigo o asegurar una vía de escape rápida.
Sin embargo, Marathon no es un juego exento de problemas. La interfaz de usuario es, quizás, el punto más controvertido. En un género donde cada segundo cuenta, gestionar un inventario complejo y poco intuitivo en medio de una zona de guerra puede resultar imposible. A esto se le suma una curva de aprendizaje sumamente empinada; el juego ofrece muy poca información clara sobre sus sistemas más profundos en las primeras horas, lo que puede desorientarnos y alejar a los jugadores menos persistentes. No es una experiencia diseñada para el consumo rápido o casual, sino un compromiso a largo plazo que exige estudio y paciencia, donde aprender qué es cada cosa y para qué sirve requiere de manuales.

Visualmente, el juego es muy destacable, dentro del género. La dirección de arte abandona el estilo recargado de la ciencia ficción clásica para abrazar un minimalismo futurista impactante. La paleta de colores, dominada por tonos vibrantes pero fríos y líneas geométricas muy limpias, le otorga una identidad visual única que lo separa inmediatamente de competidores como Escape from Tarkov o Hunt: Showdown. El diseño de sonido también merece una mención especial, ya que no solo ambienta la desolación de Tau Ceti IV, sino que se convierte en una mecánica de juego esencial: escuchar el crujido de una puerta o el eco de un disparo a la distancia es la diferencia entre la vida y la muerte.
A pesar de sus virtudes técnicas, el modelo de juego como servicio nos deja más preguntas que respuestas. Marathon incluye un sistema de temporadas que reinicia ciertos aspectos del progreso, una decisión que busca mantener el campo de juego nivelado pero que puede resultar horrible para quienes invierten cientos de horas en optimizar a su personaje. La monetización, aunque centrada en elementos estéticos, está integrada de forma muy agresiva a través de pases de batalla y tiendas rotativas, algo que ya es moneda corriente en la industria pero que no deja de sentirse como una presión constante hacia el microtransacción.
En definitiva, Marathon es una apuesta arriesgada y valiente que busca capturar a un público específico: aquel que disfruta de la alta competencia y de la satisfacción que produce superar un desafío extremadamente difícil. No busca ser un éxito masivo para todas las edades, sino consolidarse como el estándar de oro de los shooters de extracción en consolas.







