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Cuphead es una pintoresca aventura de Studio MDHRque recoge lo mejor de títulos como Megaman, Contra, Metal Slug y muchos mas plataformeros run and gun, que se caracterizan por su acción explosiva, su sensación de recompensa, sus incontables horas de risas entre amigos y por ultimo pero no menos, frustración incluida.

Siempre estuvo en tela de juicio el hecho de que los juegos de antes, de la época de los arcades/fichines eran mas difíciles y casi imposibles de completar en su versión arcade debido a la limitada cantidad de vidas de las que uno disponía. A veces eran vidas infinitas, no tanto así las fichas de las que teníamos en nuestro bolsillo. Entonces no quedaba claro, estaban hechos para plantearnos un desafio con grata recompensa o solo querían nuestras preciadas fichas ( dinero).

Nada más triste que escuchar la genérica voz de un presentador exclamando la pregunta del siglo para el gamer ” Continue?” y ver caer la adrenalinica cuenta regresiva hasta 0 acompañada un latente “insert coin” que nos quedaría grabado hasta la próxima contienda. Como olvidar a quieres presionaban un botón para acelerar la cuenta regresiva y no permitir que otro jugador usurpe nuestra maquina y continué desde donde nosotros abandonamos… eran cuestiones de código… de honor.

 

Todo esto suscita Cuphead y mucho mas, porque es un juego dificil, vieja escuela, que ya genera polémicas exclamaciones tales como ” Cuphead es el Dark souls de los plataformeros”, ” Cuphead es el juego mas frustrante que jugué en mi vida” y en el otro extremo, los elitistas, los jugadores de antaño, la “vanguardia del joystick” como me gusta llamarlos, que dicen ” Cuphead es un juego super fácil, ya lo termine en pocas horas”. A mas de uno nos ha hecho correr así:

 

Pero no es ni uno ni otro, no hay que tender a los extremos en la vida porque las cosas pierden su sentido, pues estamos frente un juego que recoge lo mejor de la época dorada de la animación y lo baña con una paleta de colores y creatividad que denota mucho amor por el trabajo realizado y si,  es difícil, tan difícil como eran los juegos de antes, pero es a la vez una agradable brisa de nostalgia acompañada de una cachetada de euforia , que si uno sabe esquivar ( o hacer parry) , solo puede terminar sintiéndose realizado, completo.

 

 

Cuphead, un juego que tardó cerca de tres años en desarrollarse y que llamó la atención por su particular estética y que ya nos tiene enganchados a todos, perdiendo horas de sueño y lanzando blasfemias al cielo y al infierno por cada “Retry”.

El título tiene como protagonistas a dos hermanos –Cuphead y Mugman– quienes van por ahí sin cuidado, como recita la intro del juego. En un determinado momento de su aventura, acaban en ” el otro lado de las vías”, llegan a un casino lleno de particulares personajes en donde se encuentran al mismísimo Diablo con quien hacen una apuesta y evidentemente, pierden, por tanto sus almas ahora le pertenecen al Señor de las Tinieblas. Los hermanos rogan por sus vidas y  consiguen un acuerdo en donde deberán actuar como recaudadores del Diablo y recolectar las almas de otros contratos deudores, siendo estos últimos, los jefes que enfrentaremos a lo largo del juego.

 

¿Que decir de lo gráfico que no hable por si solo?, su animación y apariencia que emula a las caricaturas de los años 30 es verdaderamente alucinante.  Todos los personajes que ves en pantalla son únicos, pintados a mano y su animación y movimientos fueron creados a partir de la técnica flipbook –en donde se coloca página por página hasta lograr la articulación correcta. Esto es un trabajo de producción muy agotador y exhaustivo, lo que hace que apreciemos aún más esta joya independiente de StudioMDHR.

Cada nivel es único no solo por tu apartado de diseño sino también por su sonido. En ningún momento te encontrarás un jefe similar y sus ataques no son nada parecidos, además cada uno tiene su propio soundtrack  ( clickea para escuchar)–que está cargado de un arsenal de piezas de jazz, que encaja perfectamente con la época que emula el juego– lo cual hace que cada uno sea una experiencia totalmente diferente.

 

En cuanto a jugabilidad, tenemos la opción de jugar solos o acompañados. Es notable la diferencia de dificultad entre ambos modos ya que jugando en CO-OP uno tiene mucho mas sucediendo en pantalla y tiende a confundirse entre los personajes debido a su parecido y así perder algunas vidas de manera estúpida. También jugar con un amigo trae consigo la mecánica de “resurrección”, que implica que cuando uno de los dos jugadores pierde todas sus vidas, se convierte en un fantasma que empieza a elevarse hasta el tope de la pantalla pero que puede ser revivido por su compañero a través de un parry. Esto de ir a revivir al compañero también nos aporta una importante dificultad extra, con un claro beneficio, dos personas haciéndole daño al jefe.

Los niveles tienen dos modos: simple y regular, para conocer un poco de que va un jefe antes de enfrentarlo en toda su gloria podremos jugarlo en “simple”. Sin embargo esa dificultad no otorga el alma, es decir no podremos recolectar dicho contrato y no avanzaremos en la aventura.

Los controles y mecánicas son muy clásicos, pero tienen alguna que otra evidencia de ser un juego contemporáneo, como la tienda en la que podremos comprar perks como una vida extra o nuevas formas de disparar/armas para sortear diferentes obstáculos como un modo de disparo automático que persigue a los enemigos pero que hace menos daño. Todo esto contribuye a tener un abanico de opciones para enfrentar esta aventura ya sea solo u acompañado.

Para aquellos que se frustren demasiado y que ya están haciendo su descargo en redes sociales, ya son muchos los jugadores de élite que han subido sus experiencias completando los jefes con puntuaciones perfectas, aquí un ejemplo y evidencia de que es un titulo que se puede conquistar, si se tiene lo necesario y si los dados ruedan a nuestro favor claro:

El juego esta cerca de la perfección dentro de la propuesta que ofrece Studio MDHR, lo único a rescatar fueron algunos bugs, que nos impidieron continuar un nivel, sobretodo en el apartado co-op.  Además, en ciertas ocasiones se cayó el framrate haciendo que los colores chillones y surrealistas repentinamente se decantaran y se convirtieran en blanco y negro por unos segundos y sin mencionar que esos segundos “trabados” nos condujeron a una muerte innecesaria.

Pero sus falencias son altamente opacadas por sus virtudes y  Cuphead es una maravillosa entrega que castiga a los distraídos y recompensa a los habilidosos, los locos y los valientes. Esperemos que grandes estudios aprendan de los primeros pasos de Studio MDHR y se animen a crear experiencias tan gratificantes como lo es Cuphead.

¿Aceptan el desafió que es Cuphead?