King of Meat es el primer videojuego del estudio británico Glowmade, distribuido por Amazon Games, y desde su presentación no ha pasado desapercibido. Su concepto es tan insólito como atractivo: un reality show violento y extravagante, ambientado en un universo de criaturas fantásticas, donde el objetivo principal es sobrevivir a mazmorras llenas de trampas en compañía de hasta tres jugadores más. Todo con un tono paródico que remite al humor absurdo de programas como Humor Amarillo o a la locura de Fall Guys.

La acción se sitúa en Loregok, un mundo gobernado por corporaciones codiciosas que organizan estos espectáculos televisivos como forma de entretenimiento masivo. El juego está repleto de humor y situaciones disparatadas, aunque no todos los chistes logran el mismo efecto: algunos diálogos se sienten un poco forzados, pero logran establecer el tono alocado y descontracturado que busca la propuesta.
El corazón del juego está en sus mazmorras cooperativas. A lo largo de cada desafío, los jugadores deben sortear obstáculos, resolver pequeños puzles, accionar palancas o mover objetos para poder avanzar. El trabajo en equipo no solo es recomendable, sino absolutamente necesario: si todos caen, la partida termina. Eso genera momentos de tensión, pero también de risas, sobre todo cuando la falta de coordinación lleva a situaciones inesperadas.
A esto se suma un sistema de combate accesible pero efectivo. Con apenas unos botones se pueden ejecutar ataques fuertes o débiles, esquivar, bloquear y usar movimientos especiales. Estos últimos, conocidos como Glory Moves, aportan un toque de humor adicional: un patito explosivo, agujeros negros o un caballo que embiste a los enemigos son solo algunos ejemplos de las habilidades disponibles.
En la Plaza de Ironlaw —el hub central del juego— los jugadores pueden adquirir armas, pociones, vestimenta y habilidades. Aunque hay distintos arquetipos para personalizar a los personajes, todo lo que se compra es puramente estético. Glowmade ha dejado en claro que no habrá elementos que den ventajas injustas, por lo que la experiencia es completamente libre de pay-to-win.
Una de las mayores sorpresas del título es su Modo Crear, una herramienta potente que permite diseñar mazmorras desde cero utilizando el mismo editor que emplea el propio estudio. Ya sea con plantillas predefinidas o desde un lienzo en blanco, los jugadores pueden crear habitaciones, colocar trampas, enemigos y puzzles, todo con una interfaz sencilla e intuitiva. El proceso cuenta con la guía del excéntrico Buzzworth Billy, y la visualización se alterna entre una vista en plano y una recreación 3D. Eso sí, para poder subir una creación, primero hay que superarla.
Este sistema abre la puerta a una enorme cantidad de contenido generado por la comunidad, lo cual garantiza rejugabilidad a largo plazo. Además, los desarrolladores han confirmado que el juego recibirá actualizaciones gratuitas tras su lanzamiento, ampliando aún más la experiencia.
King of Meat no será free-to-play, pero llegará a un precio reducido y estará disponible en 2025 para PS5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch y PC. Con su mezcla de acción, cooperación, personalización y creatividad, apunta a ser una propuesta ideal para compartir con amigos y reírse en el proceso.






