Deliver At All Costs
Plataforma: PS5 | Xbox Series | PC
Género: Acción | Aventura
Desarrollador: Far Out Games
Editor: Konami
Fecha de lanzamiento: 22 de Mayo de 2025

Precio: Xbox $ 7399 | PS 24.99 USD | PC 14.99 USD

Idioma: Textos en Inglés y Español

Dentro de los títulos bizarros, siempre hay algunos que destacan más por su trama, su jugabilidad, sus personajes, o incluso lo innegablemente sonso que puede ser la combinación de todos esos factores. Dentro de esta última categoría entra Delivery At All Costs, un título de Far Out Games (su primera incursión en videojuegos) y Konami como respaldo. Ojo, no hay que alarmarse cuando digo que el juego es “sonso”, para nada, ya que solo hago referencia a lo absurdo que pueda ser jugarlo, por las más de 20 horas que estuve enganchado a él.

En Deliver At All Costs, la premisa nos arrastra a los zapatos de Winston Green, un joven de 24 años que vive en el año 1959 y está buscando trabajo, dado lo desordenada de su vida. Sin conocer su pasado en detalle, hay cosas que a simple vista sabemos que está ocultando a los demás. Lejos de sonar sospechoso para la sociedad que lo rodea en un pueblo bien de época, Winston consigue trabajo, casi de suerte, en We Deliver, una empresa de entregas y otros “mandados”. A partir de ese momento, la historia se empieza a escribir (¿o reescribir?) para nuestro citadino.

Sumergido en una telaraña de inciertos, Winston tiene que hacer entregas no tan tradicionales como las que podemos ver actualmente en DHL. Con una camioneta simil rastrojera pasamos de un cajón de fuegos artificiales que se encienden apenas los cargamos, hasta un pez espada que puede salvar la relación de un joven con su futura novia. Todo se basa en eso: hacer entregas bizarras. La cámara en estilo picado (casi cenital), que nos recuerda a GTA, combina fuerzas con el entorno prácticamente destruible al 100% para hacer que no haya puntos flacos en la jugabilidad.

Así mismo, nuestra camioneta para las entregas puede recibir ciertas mejoras gracias a las habilidades técnicas de Winston, quien sabemos que es ingeniero, pero no conocemos por qué termina de courier, al menos al inicio. Desde nuestro hogar, en un pequeño taller prestado obtendremos planos a lo largo de la historia y también si realizamos ciertas misiones secundarias. Estas mejoras irán desde puertas hidráulicas, para abrirlas con un botón, hasta un cohete propulsor de avión. Hay que tener en cuenta que para poder realizar la mejora, es necesario contar con algunos materiales como baterías o cables que obtenemos en cajas dispersas por toda la ciudad, o comprando en las tiendas.

Desde el punto de coleccionables, no tendremos prácticamente ninguno, a excepción de los automóviles especiales que pueden encontrarse ocultos en algún rincón de la ciudad, y que podremos utilizar para deambular. Consideremos que siempre para las misiones principales debemos usar un vehículo específico, que generalmente es nuestra camioneta de We Deliver. En otros casos, por ejemplo, vamos a entregar autos a control remoto de juguete pero de una forma innovadora: manejandolos hasta la casa de los niños a quienes se les regala.

Por supuesto que gran parte de nuestro viaje también tendremos que hacerlo a pie, y podremos interactuar con el entorno. Podríamos recorrer toda la ciudad a pie, si lo quisiéramos, estorbando a la gente, empujandolos o pateandolos, aunque vamos a recibir un contragolpe en varias oportunidades. Además, hay cajas que contienen dinero, las cuales abundan en todo el mapa, pero en lugares inaccesibles para un vehículo (hay otras que no).

Todos los aspectos mencionados suman ingredientes vistosos y agradables a la fórmula, pero hay algo que lo hace más especial, y que fue una grata sorpresa. Detrás de la jugabilidad, hay una historia que contar, y se relaciona con todos los personajes que componen el título y, especialmente, con aspectos sci-fi. Claro, nada podía quedar en lo normal dentro de Deliver At All Costs cuando hablamos de que debemos llevar globos en nuestra camioneta haciendo flotar nuestro vehículo. Tenía que haber algo más raro aún. 

En la medida que avanzamos la historia se vuelve cada vez más extraña, con eventos paranormales que parecen no sorprender lo suficiente a nuestro protagonista, y una serie de sucesos sobre el complot y la traición, que culminan en algo más extraño de lo que podríamos pensar.

El apartado técnico cumple correctamente, sin contar quizás que el estilo en que están dibujados los personajes puede sonar un poco anticuado, pero se entiende que el foco no está allí en este título. La banda sonora es perfecta, y nos transporta directamente a la época de los ‘60, con una radio sonando siempre de fondo y música estilo jazz para no desentonar con el entorno.

La sensación con Deliver At All Costs es placentera. Viajamos por la ciudad, hacemos lo que queremos, y tenemos pocas consecuencias a eso fuera de alguna oportunidad donde la policía puede querer atraparnos (y debemos meternos a un tacho de basura para perderlos). El manejo del vehículo recuerda a títulos como Micromachines y tiene la posibilidad de hacerlo de dos formas: llevando el vehículo directamente a donde el analógico apunte, o usándolo para girar el volante paulatinamente.

Konami dió en la tecla con Deliver At All Costs. Un juego divertido para pasar el rato, desafiante por momentos, y completamente lleno de posibilidades así como locura. Un personaje enigmático, con una trama acorde a toda la locura que lo acompaña, y diversión para unas cuantas horas.