Plataforma: PC | PS5 | Xbox Series
Género: Futbol | Arcade
Desarrollador: Sloclap
Editor: Sloclap | Kepler Interactive
Fecha de lanzamiento: 19 de Junio de 2025

Precio: PC 14.99 USD | PS 29.99 USD | XBOX $ 21300

Idioma: Textos en Inglés y Español

Rematch es una propuesta que entra con fuerza a la cancha de los juegos de fútbol, buscando ofrecer una alternativa a los simuladores tradicionales ya conocidos por todos. Se trata de un título que apuesta por la velocidad, los partidos cortos y un enfoque más arcade, donde lo importante no es tanto la simulación sino el espectáculo que hagamos con la pelota (como lo era FIFA Street). Desarrollado por Sloclap, los creadores del querido Sifu, el juego se lanzó con algunos temblores en medio, pero con la certeza de que hay un buen futuro por delante para este salto de fé que hizo la desarrolladora.

Ni bien comenzamos la experiencia, pasamos por una suerte de tutorial obligado, donde quien sería nuestro personaje principal pasa de patear una pelota contra la pared en un barrio estilo favela, a ser parte de un equipo profesional que le demuestra rápidamente que para practicar este deporte hay que jugar en equipo. Cada secuencia en esta mini trama será un tutorial de cómo patear, hacer regates, pasar la pelota y hasta hacer sombreritos.

Desde el primer partido, Rematch deja en claro que no busca imitar a los pesos pesados del género. Aquí no hay tácticas complejas ni físicas realistas: los partidos son de 4 minutos, se juega 3 vs 3, 4 vs 4 o 5 vs 5, y todo está diseñado para que la acción no se detenga. Los controles son muy simples e intuitivos, permitiendo disparos, pases, entradas y regates, pero es tan complejo ser experto en ellos como lo fue en Rocket League. El ritmo vertiginoso hace que el juego sea bastante caótico, y muchas veces las jugadas se resuelven más por insistencia que por precisión.

El juego se inspira en títulos como NBA Jam o incluso Rocket League, donde la clave está en lo fugaz y no siempre en lo estratégico. En ese sentido, Rematch suma elementos propios como la posibilidad de empujar, barrer, golpear sin tener consecuencias, o usar un sprint más rápido cuando se llena una barra de energía. Además, la versatilidad está en todo el juego, dado que podemos pasar de ser delanteros a tomar el mando del arco solo con movernos cerca de la ubicación de nuestra portería.

Gráficamente, vamos a ver la clara igualdad del anterior título de la desarrolladora, porque apuestan por el mismo diseño pseudo cell shading, simil pintura, o algo así. La realidad es que mucho no nos va a interesar aquí, más allá de si queremos editar nuestro avatar para que se vea más agradable al momento de jugar. Y lo mismo podríamos decir del apartado sonoro, ya que el quid de la cuestión está en cómo sorteamos a todos nuestros rivales para milimétricamente meter un gol.

Como era de esperarse, el título cuenta con un pase que se debe abonar para jugar las temporadas que lleguen con el paso del tiempo, a cambio de unos cuantos cosméticos para tunear nuestro personaje. Es difícil no compararlo con Rocket League constantemente, pero imaginen exactamente el mismo modelo de negocio, solo que aquí ese dinero se está utilizando realmente para poder avanzar más con las funcionalidades y correcciones que requiere el título.

Dicho todo lo anterior, centrémonos en lo importante: los partidos. Una vez seleccionamos el modo que queremos jugar (3,4 o 5 jugadores por equipo), el matchmaking nos empareja y nos permite elegir con qué camiseta jugar, local o visitante. Desde que nos paramos en la cancha, completamente cerrada por una especie de barrera de energía, veremos en tercera persona a nuestro jugador y solo podremos controlarlo a él.

Si bien mencioné anteriormente que son pocos los botones para jugar, hacerse de un renombre y profesionalismo en este título, no es para cualquiera. Las características más simples pueden volverse las más complejas cuando debemos gestionarlas en conjunto. Por ejemplo, durante el tutorial nos enseñan que debemos apuntar nuestro disparos como si de un shooter se trate, y eso le dará la dirección a nuestro tiro; pero claro, en un juego online estamos lidiando con tener que mirar a nuestro compañero que nos dió un pase y girar la cámara para patear, apurado para que un rival no nos saque la pelota. Una jugada de ajedrez.

Además, en la medida que incrementa la cantidad de jugadores, el juego se vuelve más táctico, donde los goles ya no abundan, y ganar un partido por goleada, no es la resolución frecuente (si tenemos 4 goles de diferencia en cualquier partido, este termina porque se considera que “somos muy malos para remontar”). En la experiencia que jugué, no siempre se respetan estás tácticas, y en muchas ocasiones es un descontrol de 5 delanteros tratando de ver quién es el niño maravilla que mete más goles. Aquí faltan unos meses de madurez como lo hizo Rocket League, para que cada uno aprenda su rol en el equipo.

Quizás el rol más divertido, desde mi punto de vista, fue el arquero. Con cada gol que se realiza, el equipo rota como si fuera volleyball, pero sin embargo podemos posicionarnos donde querramos. Así fue como frecuentemente me ofrecía como voluntario para atajar. Las reglas aquí son más básicas, siendo que con un botón nos tiramos por el aire (o suelo) para agarrar las pelotas, y finalmente tratamos de buscar a un compañero bien adelantado (no hay offside aquí tampoco) para patear y que con una chilena meta un gol. Un espectáculo claramente imposible de ver en un simulador, y no un arcade como lo es Rematch.

¿Y por qué elijo el arquero antes que otra posición? Porque soy bastante tosco en los videojuegos de fútbol, y más aún aquí, donde para llevar la pelota en mis pies mientras corro debo jugar con el botón de sprint y otro que adelante la misma para evitar las barridas. Por lo complicado que es sincronizar un sombrerito con una patada bien apuntada, o un pase que lo adelante a mi compañero. Es divertido, sí; pero complejo. Incluso actualmente la mayoría resuelve hacer goles como en Rocket League, dando un autopase por arriba del arco contrario y luego una chilena; algo que claramente van a tener que balancear la gente de Sloclap.

Rematch no podía ser perfecto, y tuvo unos traspies ni bien salió a la cancha. Desde muchos bugs reportados por la comunidad, como pelotas invisibles al iniciar un partido, hasta los inconvenientes de red, con desconexiones luego de jugar unas partidas, o cierre de la aplicación. Y la gota que rebalsó el vaso aquí fue la ausencia del crossplay, una funcionalidad casi obligatoria en este tipo de juegos.

Rematch me deja un sabor dulce, pero ese que encontrás en un caramelo con cobertura de frutilla pero centro de aniz. Tiene mucho potencial por delante, pero se queda trunco aún con un lanzamiento que no representa early access, una curva de aprendizaje muy pronunciada y grandes problemas de rendimiento. Es recomendable, sí, pero hay que darles tiempo a los chicos de Sloclap, que están poniendo todo su esfuerzo por arreglar y hacer crecer aún este producto.

 

REVIEW OVERVIEW
Puntaje total
7.5
Previous article[Review] Dune: Awakening
Next article[Review] Stellar Blade (PC)
Adrian Elias
Gamer. Narrador. Loco. Entusiasta. Fanático del Chrono Cross y la aventura. Queriendo tener un condensador de flujos y viajar en el tiempo, para explorarlo todo.
review-rematchRematch me deja un sabor dulce, pero ese que encontrás en un caramelo con cobertura de frutilla pero centro de aniz. Tiene mucho potencial por delante, pero se queda trunco aún con un lanzamiento que no representa early access, una curva de aprendizaje muy pronunciada y grandes problemas de rendimiento. Es recomendable, sí, pero hay que darles tiempo a los chicos de Sloclap, que están poniendo todo su esfuerzo por arreglar y hacer crecer aún este producto.