Plataforma: Nintendo Switch
Géneros: Acción | Aventura
Desarrollador: Next Level Games
Editor: Nintendo
Fecha de lanzamiento: 31 de Octubre de 2019
Precio: 60 USD
Idioma: Español | Ingles

Mi infancia no estuvo precisamente inundada de productos de Nintendo. Recién fue con la Nintendo 3DS XL que pude ingresar en este mundillo y empezar a ver lo que tenía para ofrecer. Sin embargo, mucho antes de adquirirla sabía muy bien cuáles eran los títulos en los que tenía que poner el ojo: Zelda, Mario, Kirby, Pokémon, entre otros. Pero había uno de ellos que no estaba en mis radares, y que logró sorprenderme gratamente: Luigi’s Mansion. Para la época en la que obtuve la portátil, se había lanzado hace unos meses la segunda entrega (Dark Moon) de esta saga, y como pocas, no solo me había cautivado a mí, sino a mi esposa.

Hoy, 6 años después, es hora de ver si Next Level Games junto con Nintendo lograron que Luigi’s Mansion 3 siga sorprendiéndome como lo hizo antes.

Primero lo primero. La historia comienza con Luigi en viaje a un hotel con sus amigos y familia, entre ellos Mario y Peach, gracias a una invitación anónima a pasar unos días. Todo muy normal. Al llegar, van a sus habitaciones y en medio de la noche pasa lo esperable, todos desaparecen a excepción de Luigi y su Polterpup para darse cuenta que era un plan perverso del malvado Rey Boo y llevado a cabo por la dueña del hotel. De allí en más no pasa mucho para que encontremos nuestro equipo de cazafantasmas, y a salvar a nuestros amigos se ha dicho.

El título está dividido en 15 pisos del Hotel, más dos subsuelos. Cada piso posee una temática y coleccionables también relacionados. Por ejemplo, el piso arqueológico tiene joyas que representan las huellas de dinosaurios. Así mismo los enemigos también se disfrazan o interpretan roles de acuerdo al piso en que se encuentran, incluyendo al mayor reto de todos, el jefe.

Todos y cada uno de los jefes de piso tienen mecánicas diferentes para poder vencerlos, y esa variedad le dan un gran punto a favor al juego. No solo eso, sino que cada jefe es introducido con una cinemática que supera lo tenebroso para pasar a ser divertido. Porque si hay algo más que apreciable en este juego son las pequeñas risas que podemos darnos con tal o cual reacción de Luigi a los eventos que van sucediendo, y lo “torpes” que pueden parecer. Recordemos que el hermanito verde siempre fue el más inocente y miedoso del grupo (ja!).

La mecánica del juego sigue siendo la misma que en toda la saga, pero con la incorporación de algunas nuevas funciones sabrosas. Luigi puede aspirar prácticamente todo lo que hay en su entorno para que al hacerlo obtenga monedas, billetes y reliquias que todo se traduce en la moneda a utilizar para comprar mapas de los coleccionables. Como novedades, el arma digna de un temible cazafantasmas, incorpora una función “super”, disponible sólo en ciertos locaciones del juego, que permite arrasar con paredes y puertas con un cerrar de ojos. Así mismo suma un lanzador de sopapas que nos permitirá tironear de objetos que se encuentren fuertemente adheridos. 

Pero no solo nuestra máquina de destrucción subió de nivel, porque nuestro querido plomero verde también. Luigi adquirió la posibilidad de dar un pequeño dash al piso de forma de expulsar a enemigos cercanos y así también de aporrear a los fantasmas que se encuentren absorbidos por la Poltergust permitiendo eliminarlos rápidamente.

Quizás la mejor adquisición que tuvo Luigi en esta entrega es un compañero, y no estoy hablando de Polterpup. Me refiero a Gomiluigi, una función de nuestra aspira-fantasmas que permite crear una réplica exacta de Luigi, flexible como gelatina pero sin azúcar. Esta mejora puede aparecer y desaparecer cuando queramos y será clave para la resolución de múltiples puzzles durante el juego. Así mismo, nos habilita algo de lo mejor que tiene esta entrega, el juego cooperativo. Y no hablo porque sea lo que más me haya gustado, sino porque me encanta la idea de seguir apostando al cooperativo local en los juegos, como ha sucedido con Mario Odissey, donde podíamos controlar a Mario y Cappy. En mi caso en particular, prefiero jugar a Luigi’s Mansion en solitario, porque simplemente me parece que es un juego bastante fácil como para agregar un condimento más que disminuya la dificultad.

Aprovechando el tema, la dificultad. Luigi’s Mansion 3 es un juego que cualquier niño podría jugarlo, y disfrutarlo. Si lo tuyo son los retos, los juegos estilo Souls y similar, quizás no sea la mejor opción. Pero en cambio, si disfrutas los títulos de Nintendo que apuntan a un público diverso pero enfocado en las familias, la dificultad es lo de menos. El título no me resultó difícil en ninguno momento, incluso los puzzles parecían ser bastante sencillos (que son los que representan el mayor reto), y solo me preocupé por la cantidad de vidas que tenía en la pelea final. Quizás en algunos casos puedas quedarte trabado pensado cómo realizar algo, y hasta pierdas una vida por ello, pero con repetirlo dos veces te darás cuenta el patrón.

Desde el aspecto técnico, la calidad visual es del nivel de Mario Odissey, pero por supuesto haciendo hincapié en los tonos más sombríos por la temática del juego. No tuve ningún problema ni errores jugando tanto en versión portátil como sobremesa, lo cual era de esperarse ya que Nintendo es muy exigente con los títulos de sus franquicias, y no permitirían que un producto en mal estado saliera al mercado. La banda sonora es acorde, no hay prácticamente canciones sino está basada en efectos de sonido para situaciones particulares de terror o susto.

Desde el bunker del Profesor (personaje infaltable en la saga), Luigi también puede acceder a una isla de diversión: los juegos offline y online para más de un jugador. El modo offline permite hasta 8 jugadores en la misma consola competir diferentes juegos, que van desde una guerra de monedas en salvavidas, hasta una pelea por quién acierta más balas de cañón en el blanco; realmente divertido para cuando no hay boliche un sábado.

Las opciones online funcionan si puedes unirte al grupo correcto de personas. ScareScraper es la aventura cooperativa, que se puede jugar localmente o en línea. Idealmente, necesitas otras cuatro personas para poder enfrentar la torre de cinco o diez pisos y sus desafíos cronometrados. El chat de voz está disponible con Nintendo Switch en línea. Sin embargo, no hay dificultad escalada, por lo que absolutamente debes hacerlo en equipo. Hacerlo solo no es divertido.

ScreamPark, por otro lado, consiste en los modos competitivos multijugador que permiten que hasta ocho personas intenten y completen varios objetivos localmente. En Cannon Barrage te organizas por equipos para obtener balas de los fantasmas para cargarlas en los cañones y golpear objetivos por puntos, Coin Float te hace recolectar monedas y evitar obstáculos para acumular puntos, y Ghost Hunt implica atrapar varios fantasmas para, adivinaste, ganar puntos. Si bien Ghost Hunt está bien, puedes ignorar Cannon Barrage y Coin Float y no perderte de nada. Es mejor describir estos minijuegos como si estuvieran allí para personas que desean experiencias más cortas, pero no son la razón por la que alguien elije jugar a Luigi’s Mansion 3.

Si bien como mencioné antes, el juego no es un reto, cumple perfectamente con todo lo que aquel que haya jugado a los anteriores quería disfrutar. Con una duración aproximada de 20 horas, sin contar el tiempo de juntar todos los coleccionables, con una trama simpática, puzzles, enemigos carismáticos y jefes dinámicos, sin lugar a dudas es un título para que cualquier Nintendero adquiera. ¡Y que tu misión sea aspirar todo lo que veas!