Cuando pensamos que con el capítulo VIII y la muerte ya confirmada de John Kramer nos habíamos quedado sin esta saga, nos equivocamos. Ya nos habían sorprendido cuando una de las películas transcurría entre otras dos, por que no hacer una más después que el hacedor de rompecabezas había muerto?

Jigsaw: El juego continúa o El Juego del miedo VIII, transcurre en nuestros días a unos 10 años del deceso de Kramer. Aparece un cuerpo colgando de un Puente en un parque. Es el primero de varios, el juego ha comenzado, no sabemos adonde están esas personas que cometen delitos, fastidian a alguien y terminan secuestrados. Se despiertan y están con cadenas y unos baldes en la cabeza. Están en lo q parecería ser un laberinto de la muerte. Las Pruebas a las que son sometidos tienen guiños a las que ya conocemos de entregas anteriores donde John intervenía directamente, pero otras son nuevas, con solo verlas no te imaginas para qué sirven o que te hacen pero una vez en funcionamiento, todo cierra.

Como siempre hay unos detectives que tratan de averiguar quién es el imitador o si Jigsaw realmente ha vuelto. Esta vez participan unos médicos forenses con lo q da un cierto aire a CSI.
Tenemos esas muertes tan especiales y llenas de sangre, y a ese muñeco con cara blanca y cachetes de espiral rojo, todo parte de la marca registrada de este grande de los rompecabezas mortales.
Jigsaw: El juego continúa es muy similar a las anteriores, en ese punto no estamos viendo algo completamente novedoso. Empieza pum para arriba, después baja un poco y cuando ya te empiezas a aburrir, llega ese momento donde el guion da un giro de 360, se revelan cosas que no te imaginas y la película pasa a estar buena. Es la parte que te dice “por esto viniste a verla”.
Te dejamos el tráiler por si todavía no lo viste: